ETAPA 1 – CAMINO LEBANIEGO

ETAPA 1: SAN VICENTE DE LA BARQUERA – CADES

Comenzamos nuestra primera etapa en SAN VICENTE DE LA BARQUERA donde nos esperaban por delante 31 kilómetros que a priori nos daban bastante respeto, pero teníamos confianza y fuerzas.

Subimos hasta la Iglesia de Santa María de los Ángeles donde nos encontramos también las Ruinas del antiguo hospital de peregrinos de la Concepción (S. XVI), las murallas y Puerta de Asturias y el Albergue de Peregrinos (Colegio Claretiano) y el mirador que nos presenta por primera vez los PICOS DE EUROPA.

Después de visitar la Iglesia y pisar el suelo compuesto de antiguas tumbas, comenzamos nuestro Camino al que se nos unió “Flabio” un peregrino italiano que comenzaba su Camino del Norte con dirección a Santiago de Compostela.

El Camino del Norte y el Camino Lebaniego comparten recorrido durante varias localidades cántabras.

Poco a poco vamos dejando atrás el mar, la playa y el puente de San Vicente de la Barquera para dirigirnos a LA ACEBOSA donde nos sentimos observados por una ganadería sana, tranquila y vigilante de nuestros pasos.

Gracias a las indicaciones es imposible equivocar nuestros pasos, tanto por la Cruz de Liébana  como la Concha del Camino, bien en rótulos como en  flechas amarillas rojas. El trabajo realizado por las Instituciones y Amigos del Camino dan seguridad y confianza para seguir adelante.

Pasamos por HORTIGAL y llegamos a ESTRADA dándonos la bienvenida la TORRE DE ESTRADA. Construida por los Duques de la Casa de Estrada en el S. XIV constituye el ejemplo más completo de arquitectura señorial fortificada que se conoce en la comarca.

La presencia de personas en las poblaciones que pasamos en muy escasa y aunque continuamos en compañía de Flabio al salir de Estrada nuestros caminos se desvían, mismo sentimiento, pero diferente objetivo final. “BUEN CAMINO Flabio” 😊

Por el momento, el Camino tiene sus subidas y bajadas, pero son llevaderas, muy parecidas a las vividas hace unos años en el Camino de Santiago.

Estábamos en la mitad de la etapa y aprovechamos a recuperar energías en SERDIO. Agradecimos un plato caliente, agua fresquita y liberar a nuestros hombros de la mochila.

Retomamos nuestro Camino con la compañía del Rio Nansa, quien nos va a acompañar durante toda la etapa, así como con cuatro nuevos amigos, tres personas sordociegas y su perro guía, con quieres coincidiremos en los finales de etapa hasta llegar a Santo Toribio.

La senda del Nansa es un placer para los sentidos, el sonido del agua, su fauna, su sombra pero comenzamos a tener el terreno más escarpado, irregular, con zonas rocosas que nos exigen prestar atención. Las autoridades han mejorado el camino con pasarelas y pasos de madera que nos permiten seguir el Camino de forma segura pero las rocas hacen acto de presencia de forma importante.

Las vistas son impresionantes, en cada esquina el río Nansa te invita a retratarlo y disfrutar de sus aguas pero nos quedan kilómetros por delante y no podemos entretenernos mucho. El terreno se complica con subidas y bajadas y comienzan a pesar el Camino recorrido hasta ese momento.

A pesar de los kilómetros, el entorno te hace disfrutar y despierta SENTIDOS y SENTIMIENTOS.

Pasamos por MURRODERO, CAMIJANES, CABANZÓN agradecemos los rótulos identificativos de las poblaciones que nos ayudan a seguir adelante con optimismo.

El cansancio viene acompañándonos durante varios kilómetros pero llegamos al destino final de nuestra primera etapa, LA CASONA DEL NANSA en CADES, donde vamos a descansar después de más de 8 horas de camino.

Comparte esta noticias:

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on telegram

Últimas entradas

¡ÚNETE A AUPA NEWS!